ACTIVISTAS DENUNCIAN INTENCIONES DEL ICE DE PERSEGUIR Y DETENER A “DREAMERS”

DREAMERS

WASHINGTON, DC | Los jóvenes soñadores o “dreamers” serían el objetivo próximo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), luego que su futuro aún continue siendo incierto, tras la cancelación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y los pocos esfuerzos de los legisdores para revertir una decisión gubernamental.

Así lo han planteado activistas que lucha en pro de la protección de “sonadores”, luego que el gobierno decidiera cancelar escalonadamente el programa a partir del 5 de marzo de 2018. Una de las principales expectativas es que el Congreso aprueba una ley que los ampare.

En una teleconferencia, representantes de cinco organización defensoras de los derechos de los inmigrantes externaron sus sus preocupaciones por la persecución de la que serían víctimas los jóvenes “soñadores” por parte del ICE y exigieron a los congresistas, especialmente a los republicanos, que actúen antes de finalizar el 2017 y presenten una ley que proteja a dichos jóvenes.

“Tenemos claro que las aseveraciones del presidente Trump sobre que los soñadores no tienen que preocuparse son falsas”, manifestó Lorella Praeli, directora de Políticas de Inmigración de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).

“Estos jóvenes están bajo ataque en esta administración, incluso antes de que pusiera fin a DACA”, agregó la activista e insistió en que “la urgencia es más clara cada día”.

Las acciones de agencias como ICE y la Patrulla Fronteriza (CBP), hacen temer que la arremetida contra los soñadores podría ser devastadora.

Incluso antes que se cumpla el plazo que dio el ejecutivo para proteger a los beneficiarios del programa DACA, jóvenes que llegaron a Estados Unidos siendo niños y que por lo general no conocen otra realidad que no sea la de este país.

Entre la lista de ataques que ha sufrido la comunidad, y que los activistas pusieron como ejemplo, está el rechazo de USCIS a centenares de aplicaciones de renovación recibidas después del 5 de octubre.

Para Eliana Fernández, beneficiara de DACA y madre de dos niños estadounidenses, la negativa de la entidad de buscar una solución es la muestra clara de la actitud del Gobierno de Trump.

Fernández toma parte de una demanda presentada en Nueva York contra la administración, que asegura que la cancelación del programa fue “arbitraria”.
Los demandantes tuvieron que pedir al juez que permitiera incluir a más de 4 mil beneficiarios que USCIS rechazó inapropiadamente, según sostienen.

“Litigando este caso hemos aprendido que algunas personas en la Administración Trump tienen indiferencia por la gente con DACA y por el daño que causa eliminar el amparo”, indicó Jessica Hanson, abogada de National Immigration Law Center.

Los activistas denunciaron que no solo quienes hicieron la renovación están en la mira, ya que quienes tienen un permiso vigente también han sufrido atropellos, especialmente por agentes del CBP.

Una de las mayores preocupaciones de los grupos defensores de los “dreamers” es que cuando los congresistas vayan al receso festivo de fin de año, cerca de 13 mil soñadores habrán perdido el amparo y sus permisos de trabajo.