BÚSQUEDA DE SUBMARINO ARGENTINO DESAPARECIDO NO SE DETENDRÁ

ARA

ARGENTINA. | Pese las remotas posibilidades de encontrar algún sobreviviente de la tripulación del submarino argentino Ara San Juan, desaparido hace 10 días con 44 tripulantes abordo, el presidente de Argentina Mauricio Macri enfatizó que búsqueda no se detendrá; además, adelantó que solicitará una investigación “seria y profunda” sobre el incidente.

El mandatario argentino hizo su primera intervención pública para referirse del incidente del submarino perdido en el Atlántico Sur.

 

Previamente Macri sostuvo una reunión con los altos jefes de la Armada Argentina y Fuerza Naval, destacando además el apoyo de la comunidad internacional.

El presidente mencionó que hay muchas situaciones que deben esclarecerse y que no deben existir imprecisiones con lo que se externe a la opinión pública, pero dijo que cuesta “entender cómo un submarino que se había llevado a reparación de media vida y que estaba en condiciones perfectas de navegar sufrió esta explosión”, dijo.

También tuvo palabras de consuelo para los familiares de los tripulantes. “A las familias de los tripulantes quiero decirles que el dolor es mucho pero estamos juntos y vamos a recorrer este camino hasta el final todos juntos”.

La Armada Argentina informó en la víspera que se produjo una explosión cerca de la ubicación reportada por el submarino en su último contacto con tierra el 15 de noviembre.

El submarino diésel eléctrico clase TR-1700 de fabricación alemana fue puesto en servicio en 1985 y reacondicionado en 2014 durante el gobierno de Cristina Fernández (2007-2015).

 

Hasta ahora se han recorrido 40.000 kilómetros cuadrados en la búsqueda y se ha alcanzado profundidades de 200 a 1, 000 metros en torno a la zona en la cual se detectó la explosión mediante micrófonos subacuáticos y sensores situados en el fondo del mar.

“La meteorología gracias a Dios es buena y favorece ese barrido del fondo”, informó a periodistas el portavoz de la Armada, capitán Enrirque Balbi, al brindar el viernes el último mensaje de la jornada.

De manera paralela, es inminente la partida de un buque noruego que fue adaptado en el puerto patagónico de Comodoro Rivadavia para llevar una cámara de rescate submarina de la Armada estadounidense a la zona donde se realizan las operaciones de búsqueda.

La noticia de la explosión aumentó la angustia de los familiares de los tripulantes, que en su mayoría se concentran en la base Naval de Mar del Plata, 400 kilómetros al sureste de Buenos Aires, y donde debía arribar el submarino el pasado lunes.

El gobierno ha decidido reforzar la asistencia a las familias con el envío de un equipo de psicólogos del Ministerio de Justicia. Submarinistas radicados en Mar del Plata también se ofrecieron para asistirlos. / Con información de AP