AMENAZA NUCLEAR NORCOREANA MANTIENE ALERTA A ESTADOS UNIDOS Y A OTRAS NACIONES

AMISIL

COREA DEL NORTE. | El misil balístico intercontinental (ICBM) lanzado el pasado martes por parte de Corea del Norte significó un paso importante para el regimen del gobierno de Kim Jong Un; sin embargo, para Estados Unidos y otras naciones presenta un seria amaneza y genera mucha preocupación por las acciones del estado norcoreano sobre el tema nuclear.

El modelo disparo el martes es nuevo con la capacidad para llevar una “supergrande y pesada cabeza nuclear” a cualquier lugar del territorio estadounidense, según detallaron fuentes de gobierno de Corea del Norte.

 

El misil enviado fue un modelo Hwasong-15 y viajó más alto que cualquier otro ICBM probado hasta la fecha, 2,800 millas de altura, el equivalente a 10 veces la altitud de la Estación Espacial Internacional. Su vuelo duró 53 minutos y cayó a 620 millas de su lugar de lanzamiento en aguas de la zona económica exclusiva de Japón.

Los dos datos más preocupantes y que generan cierta alarma son que, en primer lugar, el misil balístico, como en otras pruebas anteriores, logró reingresar a la atmósfera, un paso tecnológico clave en los ICBM, que además deben soportar altas temperaturas cuando regresan del espacio para así proteger su carga explosiva, en este caso una ojiva nuclear.

En segundo lugar, si se hubiese aprovechado su potencial, teóricamente podría tener una autonomía de 8 mil 100 millas, llegaría a Nueva York o Washington DC, en la Costa Este de Estados Unidos, proyecciones que los expertos no habían hecho con anteriores lanzamientos norcoreanos. La distancia entre Pyongyang y Washington DC es de 6 mil 850 millas.

“Este misil hubiese tenido el alcance más que suficiente para llegar a Washington DC y de hecho a cualquier parte del territorio continental de Estados Unidos”, escribió este martes el reconocido experto en asuntos nucleares David Wright, codirector del programa de seguridad global de la Unión de Científicos Preocupados, un centro de investigaciones con sede en Cambridge, Massachusetts.

A finales del pasado mes de julio Corea del Norte había llevado a cabo otro ensayo con un ICBM, hasta ese momento el más exitoso, que ponía a ciudades como Chicago en el objetivo. Sin embargo, esta última prueba sitúa, en teoría, a todo Estados Unidos al alcance de una bomba nuclear norcoreana.

 

A pesar de los éxitos de las pruebas de misiles balísticos norcoreanos, son más las dudas que existen en torno a la efectividad de estas armas a la hora de dar en el blanco.

Sin menospreciar los avances en el desarrollo de estas armas norcoreanas, voces expertas tanto en Estados Unidos como en Corea del Sur señalan que se tratan más de mensajes políticos y propagandísticos que buscan colocar al régimen de Kim Jong Un con una mayor ventaja ante una negociación más robusta a la hora de exigir garantías para la supervivencia de su gobierno y para mantener una posición de fuerza dentro de su propio país.

La primera duda es la precisión de un ataque. Los ICBM deben llevar una carga atómica, que además de pesada, debe ser lo suficientemente pequeña como para caber en una ojiva nuclear. Pese a que Corea del Norte dijo con bombos y platillos este martes que el misil que probó podía llevar una “supergrande y pesada cabeza nuclear”, una cosa es decirlo y otra hacerlo.

El otro asunto es el tamaño de la bomba atómica. El consenso entre los expertos es que no hay consenso sobre un asunto clave en el desarrollo del programa nuclear norcoreano: que ya haya podido miniaturizar su bomba nuclear lo suficiente como para que pueda ir en un misil balístico. / Con información de Univisión Noticias.