VIVIÓ UN VERDADERO INFIERNO EN UN CENTRO DE DETENCIÓN DE ICE

CATRACHA

CALIFORNIA. Una mujer de nacionalidad hondureña prefirió perder su hogar y su famlia a tener que seguir sufriendo maltratos en el Centro de Detención West County, ubicado al norte de California.

La hondureña, identificada como Dianny Patricia Menéndez, llegó a territorio norteamericano desde hace 20 años y fue detenida por su estatus de ilegal. La mujer no soportó las condiciones en las que se encuentran recluidas varias mujeres y solicitó ser retornada a su país.

Menéndez contó su terrible historia al diario San Francisco Chronicle, donde no dudo en señalar que para defecar tenían que hacerlo en bolsas plásticas, ya que las celdas no tienen servicios sanitarios, las mujeres detenidas son obligadas a esperar a que las autoridades las dejen salir al baño.

 

También dejó en evidencia que las recluídas deben permanecer encerradas hasta 23 horas. Los gritos y golpes en las puertas no faltaban por parte de otras de sus compañeras, externó.

Los abusos de autoridad por parte de los custudios también fueron denunciados por la hondureñas, quien señaló que los guardias solían encerrar a las detenidas durante la hora de “tiempo libre” que se les otorga a las reclusas para bañarse, llamar a sus familias y limpiar sus celdas.

El San Francisco Chronicle confirmó que no hay inodoros en las celdas del centro de detención, el cual está bajó la jurisdicción del Departamento del Sheriff del Condado de Contra Costa, quien tiene un contrato de $6 millones con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

 

Los legisladores Mark DeSauliner y Nancy Skinner han pedido que Xavier Becerra, fiscal general de California, y Jeff Sessions, fiscal general de Estados Unidos, realicen una investigación independiente sobre las denuncias, que han sido corroboradas por decenas de quejas semejantes por parte de otros reclusos.