NIÑO DE 8 AÑOS, VÍCTIMA DE MADRE QUE JUGÓ CON LA SALUD DEL PEQUEÑO

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TEXAS, ESTADOS UNIDOS. | A su corta edad, un niño de 8 años de edad, originario de Dallas, ha visitado los hospitales en más 300 ocasiones y ha sido sometido a al menos 13 procedimientos quirúrgicos, pero en la mayoría de las veces no había un mal que atender, sino una madre obsesiva convenció a todos que su hijo padecía más de alguna enfermedad.

Kaylene Bowen, de 34 años, fue arrestada por provocar daños graves a su hijo después de admitir que convenció a varios doctores de que el menor estaba gravemente enfermo. Lo anterior provocó que el pequeño se sometiera a 13 operaciones innecesarias y que visitará el hospital más de 300 ocasiones en un periodo de 8 años.

Según información del Daily Mail, la mujer aseguraba a los médicos que su hijo Christopher era alérgico a la leche y a otros alimentos. Argumentaba que debido a los daños ocasionados por este padecimiento el niño necesitaba un trasplante de pulmón. De acuerdo con los fiscales, la mayoría de las cirugías en el Centro médico infantil de Dallas.

Bowen no solo engañó a los doctores, también en su página de Facebook personal publicó que Christopher sufría de cáncer terminal. Incluso abrió páginas de crowdfunding para ayudar a pagar los tratamientos médicos y las operaciones del niño.

De acuerdo con información, NBC Dallas Fort-Worth, después de años de inventar historias, los médicos de Christopher comenzaron a sospechar. Hace dos años contactaron a los Servicios de Protección Infantil y fue entonces cuando se confirmó que Christopher no estaba realmente enfermo.

Ryan Crawford, padre de Christopher, dijo a la estación de noticias que está convencido de que su ahora ex pareja sufre un problema mental llamado Síndrome de Münchhausen.

Este trastorno consiste en que una persona, generalmente el cuidador (en este caso la madre del niño) deliberadamente causa lesión, enfermedad o trastorno a otra persona, generalmente el hijo. La conducta suele generarse como respuesta a una baja autoestima, problemas de estrés, ansiedad o falta de atención.

Crawford dijo a NBC Dallas Fort- Worth que el problema inició a los ocho días de que su hijo nació y de ahí fueron escalando hasta que Bowen afirmó que su hijo estaba muriendo. El padre dijo sentirse culpable por no haber detenido las consultas hace años. “Pudo haber muerto”, dijo.

Crawford está luchando para recuperar a su hijo. Actualmente está en el proceso de intentar contratar a un abogado para que lo ayude, pero él sabe que podría enfrentar una pelea costosa. Los compañeros de trabajo de Crawford han creado un GoFundMe para ayudarlo.