UNA NACIÓN SUFRE LOS ESTRAGOS QUE DEJÓ LA MADRE NATURALEZA A SU PASO

TAY

FILIPINAS. | Al menos 33 personas han muerto como consecuencia de los corrimientos de tierra y las inundaciones provocadas por la tormenta tropial Kai-tak a su paso por Filipinas durante el fin de semana, según el último balance ofrecido este lunes por las autoridades locales.

El número de afectados asciende a 221,953 personas, de las cuales 87,719 se encuentran acogidas en 264 centros de evacuados, mientras que 198 son atendidas fuera de estos, según datos oficiales

 

 

La tormenta, conocida en Filipinas como ‘Urduja’, ha golpeado en particular las Visayas Orientales, dejando 14 muertos en Caibiran, seis en Leyte, cuatro en Naval, dos en San Fernando y uno en Palanas y en Labo, según recoge la prensa local, si bien este balance no ha sido confirmado aún por el Consejo Nacional para la Gestión y Reducción del Riesgo de Desastres (NDRRMC).

El temporal, con rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora, ha golpeado algunas zonas que ya se vieron devastadas por el supertifón ‘Haiyán’ hace cuatro años, dejando además 19 heridos y obligando a 87 mil personas a abandonar sus hogares en las islas de Samar y Leyte este sábado. Estas islas ya fueron las más golpeadas por el supertifón de 2013, que dejó más de 7 mil 350 muertos.

 

 

El portavoz presidencial, Harry Roque, ha confirmado 31 muertos y ha precisado que las autoridades están buscando a otras 49 personas, 33 de ellas en Biliran.