ESTE VETERANO DE GUERRA HACE 15 AÑOS SALIÓ POR LA PUERTA TRASERA, AHORA VOLVIÓ A LO GRANDE

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SAN DIEGO, CA. | El veterano de la Marina de Estados Unidos Marco Antonio Chávez regresó con su familia luego de haber sido deportado a México hace quince años, lo que lo convierte en el primer exmilitar expulsado del país que logra retornar con un estatus legal permanente.

 

“Estoy contento, significa que ya me voy a casa, ya terminó la batalla en Tijuana. Ahora a seguir con la batalla de restablecerme en los Estados Unidos otra vez”, fueron sus primeras palabras al llegar a San Diego, California.

Chávez reconoció que el nerviosismo no lo dejó dormir y desde muy temprano llegó al cruce peatonal de San Ysidro, en donde minutos más tarde se le concedió el ingreso al país.

 

El excombatiente, que en 1998 fue sentenciado por un cargo de crueldad animal y cumplió con una condena de diez meses en prisión y luego fue deportado a su país de origen, refirió que “elementos” de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) lo felicitaron por estar de regreso en Estados Unidos, e incluso se tomaron fotografías con él mientras verificaban su documentación.

“Mi mejor regalo de Navidad está aquí. Ya me voy a casa y ojalá sea el mejor regalo para mis hijos, que voy a ir a ver”, declaró.

Chávez fue recibido entre aplausos y con un fuerte abrazo de su padre, Antonio Chávez, quien con voz entrecortada agradeció el apoyo de activistas y del gobierno de California para que el regreso fuera posible.

Se trata del primero en conseguir un retorno legal de los tres veteranos deportados que este año, en abril, recibieron el perdón del gobernador de California, Jerry Brown, por la ofensa en que derivó su deportación.

De esta manera, su equipo legal pudo pelear en una corte para que se restaurara su residencia permanente.

Un juez aceptó la petición y, con ello, se logra una victoria sin precedentes para el movimiento de veteranos deportados.

 

Chávez, quien emigró de México a Estados Unidos cuando tenía seis meses de nacido, creció en Los Ángeles, California, donde aún viven sus padres, y a los 19 años se enroló en la Marina, no imaginó nunca que regresaría a casa para Navidad.

Estaba convencido, según dijo, de que el trámite tomaría por lo menos hasta bien entrado el próximo año.

Cuando recibió la llamada de sus abogados, no podía creerlo, reconoció.

“Los últimos años ya me estaba dando por vencido”, recordó en el cruce peatonal de San Ysidro durante un breve encuentro con los medios, justo antes de marcharse con su familia.

Al ser deportado, Chávez, su entonces esposa e hijos se mudaron con él a Tijuana (México), pero no lograron acostumbrarse a la rutina y regresaron a Estados Unidos.

Durante estos años, el veterano no sólo perdió la oportunidad de ver a sus tres hijos crecer, sino también el nacimiento de dos nietos. Con su regreso “a casa”, Chávez quiere que se abran las puertas para que más excombatientes deportados como él corran con su misma suerte.

 

“Espero que regresen, que arreglen sus asuntos, que les den la oportunidad de entrar y vivir sin problemas, porque sí tendrían una segunda oportunidad”, comentó, y agregó que el Congreso debería tomar en cuenta su caso como precedente.

Por su parte, Héctor Barajas, director de la Casa de Apoyo para Veteranos Deportados, en Tijuana, también ha recibido el perdón del gobernador de California, por lo que anhela tener pronta respuesta a su solicitud de ciudadanía.