LA CARTA RACISTA QUE RECIBIERON DE SUS VECINOS UNOS INMIGRANTES EN EE.UU.

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CALIFORNIA, ESTADOS UNIDOS. | Una familia de inmigrantes indocumentados mexicanos que viven en Fullerton, California, denunció que recibió una nota en la que un vecino o vecina se quejaba del volumen de la música, pero también los llamaba ‘spics’, espaldas mojadas y hacía referencias al muro de Trump.

El pasado martes 19 de diciembre, cuando Lucía (nombre ficticio) salía de casa como cada día para llevar a sus tres hijos a la escuela, el mediano, Guillermo, se percató de que alguien había dejado una nota en la puerta de su casa en Fullerton, California. Esta mujer pensó que tal vez era un mensaje de otros niños que viven en su edificio y que son “amiguitos” de sus hijos. Pero enseguida su hijo de 10 años le advirtió: “Es algo feo, mami”. Lucía leyó entonces lo que ponía en el papel:

“Queridos espaldas mojadas, ¿son 23? Aquí su vecino 615, a nadie le gusta su música de espalda mojada, ¿ok? Si quieren ponerla tan alta, vuelvan al lugar al que pertenecen, ¿ok? México!! Están en América, así que actúen como tal. Queremos contruir un muro para mantener a sucios spics como ustedes fuera. No pueden leer esto… así que chúpenme la v****!”

 

Aunque Lucía, que tiene 31 años, dice que no entendió todo lo que ponía porque no maneja completamente el inglés, sí comprendió que estaban insultando a su familia. También las referencias al muro que Donald Trump prometió construir en la frontera. Su hijo le preguntó qué significaba un ser “un mojado” y ella le explicó que es una palabra fea que le dicen a los inmigrantes mexicanos. Luego trató de quitarle importancia al incidente ante los niños y los llevó a la escuela.

Pero no pudo dejar de pensar en ello. “Nunca había pasado por algo así, pero la verdad sí se siente uno intimidado”, dice esta mujer procedente de Michoacán que lleva más de una década viviendo en Estados Unidos, primero en Chicago y desde el verano en Fullerton. Cuando su esposo salió de trabajar, ambos fueron a quejarse a la administración del edificio, donde les dijeron que no podían hacer nada para ayudarlos: Estados Unidos es un país libre y cada uno puede decir cómo se siente, les explicaron.

 

También pensaron en acudir a la policía, pero tanto ella como su esposo tienen miedo de las repercusiones, pues son indocumentados. “No quiero tener ningún problema de eso”, dice. Según han indicado organizaciones que monitorean los crímenes de odio en Estados Unidos como Southern Poverty Law Center, el miedo de Lucía es común entre inmigrantes: las víctimas indocumentadas denuncian con menor frecuencia este tipo de episodios por temor a revelar su estatus migratorio ante las autoridades, lo que dificulta su conteo.

Ahora a Lucía y a su esposo también les preocupa que el vecino o la vecina que escribió la nota pueda llamar a ICE, pero sobre todo, se siente mal de saber que alguien en el edificio le molesta su presencia: “Me sentí chiquita. Como que no pertenezco”, dice.

La denuncia de Lucía nos ha llegado a través de El reporte del odio, un proyecto que intenta documentar el odio hacia los inmigrantes y otras minorías en Estados Unidos. Si has sufrido algún incidente racista, puedes contarnos tu historia aquí. / Fuente Univisión Noticias