ICE OBTIENE LOS DATOS DE MILES DE INDOCUMENTADOS CON LICENCIA PARA MANEJAR

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El Departamento de Licencias del estado de Washington ha estado entregando casi a diario al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) información sobre indocumentados, según ha desvelado el diario Seattle Times.

 

El gobernador demócrata, Jay Inslee, se comprometió el pasado mes de febrero, tras la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, en convertir Washington  (7,2 millones de habitantes) en un estado santuario, reduciendo al máximo legal la colaboración de sus agencias y fuerzas del orden con las autoridades migratorias.

 

Tras ser informado por el citado diario de la relación del Departamento de Licencias con ICE (a quien suministraba información entre 20 y 30 veces al mes), Inslee aseguró haber ordenado su fin, según informó su portavoz Jaime Smith.

Washington es uno de los estados en los que los inmigrantes indocumentados pueden obtener una licencia de manejo, puesto que no deben probar que se encuentran de forma legal en Estados Unidos para conseguirla.

 

Sin embargo, la documentación que se usa para ello ofrece evidencias sobre el estado migratorio del solicitante; el departamento entregaba estos papeles, además de fotos, a ICE, lo que permitía la detención y futura deportación de esas personas.

 

El citado diario pone un ejemplo: Baltazar Aburto Gutierrez, un mariscador del condado de Pacific, fue detenido en noviembre por ICE; según el informe de su arresto, “se descubrió que había utilizado un certificado de nacimiento mexicano para solicitar su licencia de manejo”.

El vice director del Departamento de Licencias, Jeff DeVere, aseguró al diario que su relación con ICE es la misma que con el resto de agencias de la ley, pero negó que estuviera trabajando “codo con codo” con las autoridades federales para “identificar a quien pueda estar aquí de forma ilegal”.

 

Aseguró además que llevan tiempo trabajando de la misma manera, sin que se especifique cuánto.

La senadora estatal demócrata Rebecca Saldaña ha expresado su “furia” tras conocerse la “quiebra de confianza” que estas prácticas suponen. De manera similar se pronunció el portavoz de la Cámara de Representantes estatal, el también demócrata Frank Chopp, que insistió en que el estado “no debería ofrecer información a menos que sea absolutamente obligatorio por ley”.