EL CONGRESO PREPARA UNA REFORMA MIGRATORIA QUE DAÑARÍA A MILLONES DE INMIGRANTES

 

Inmigrantes

El pasado 15 de febrero, en el Senado, se votaron tres propuestas para reformar de arriba abajo las leyes migratorias. Una fue impulsada por la Casa Blanca. Las otras dos, por congresistas moderados de ambos partidos. Las tres propuestas fueron votadas. Las tres fueron rechazadas. El futuro de cientos de miles, tal vez millones de inmigrantes, quedó en el aire. Pero eso no significa que el presidente, Donald Trump, haya olvidado sus planes para endurecer el sistema migratorio.

Ahora la batalla se ha trasladado a la Cámara de Representantes. Y los inmigrantes han encontrado un poderoso aliado.

El presidente del Comité de Justicia, Bob Goodlatte, presentó el 10 de enero un proyecto de ley bautizado como Securing America’s Future Act,  que fue refrendado también por el presidente del Comité de Seguridad Nacional, Michael McCaul, el presidente del Subcomité de Inmigración y Seguridad Fronteriza, Raúl Labrador, y la presidenta del Subcomité de Seguridad Nacional y Martítima, Martha McSally. Todos ellos son republicanos. Y tienen el respaldo de la Casa Blanca.

Este proyecto acabaría con la lotería de diversidad (que reparte 50.000 visados al año), y recortaría los visados de reunificación familiar (sólo para cónyuges e hijos menores; los padres tendrían un permiso temporal renovable). Estas dos medidas concitan un respaldo mayoritario en el Congreso, y de hecho estaban incluidas en las tres iniciativas votadas en febrero. Juntas, reducirían la llegada de inmigrantes un 25% (260.000 menos cada año).

Además, se aumentaría el número de green cards para trabajadores de alta cualificación (pasarían de 120.000 a 175.000 al año. Se financiaría la construcción del muro fronterizo y otras medidas de seguridad como la contratación de 10.000 agentes; se permitiría al Departamento de Justicia retener fondos federales concedidos a ciudades santuario; se reforzarían las penas para los inmigrantes con antecedentes que volvieran al país; se convertiría en delito quedarse más tiempo del permitido en el visado; y se agilizaría la devolución de menores no acompañados detenidos en la frontera.

Los soñadores, es decir, aquellos jóvenes traídos al país ilegalmente por sus padres cuando eran menores de edad, y que hasta ahora se beneficiaban del programa DACA, obtendrían un permiso de tres años renovable para trabajar, que no les abriría el camino hacia la ciudadanía, como en el caso de las tres propuestas votadas por el Senado.

|Con información de Noticias Telemundo