HAY MÁS DE MIL DENUNCIAS DE ABUSOS SEXUALES EN CENTROS DE DETENCIÓN DE INMIGRANTES

ICE

Un mujer es violada en un centro de detención al buscar ayuda médica. Un agente en otro centro le lanza gas pimienta a la cara a una detenida, luego otro se monta en ella. Después la graban mientras se ducha para quitarse el ardor del químico.

Otro agente amenaza con deportar a un hombre por no darle sexo oral, otro más encierra a mujeres en celdas sin cámaras de video y les dice que él es “su única protección”.

Son sólo algunos de los casos denunciados de abusos sexuales en los centros de detención para inmigrantes, según información del Departamento de Seguridad Nacional reportada por la página The Intercept

Hubo 1.224 quejas de abuso sexual y físico entre 2010 y 2017, la mayoría ocurrió bajo la custodia de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). De todas esas quejas, sólo hubieron 43 investigaciones.

Hay a diario 40.000 mujeres, hombres y niños en centros de detención para inmigrantes en todo el país.

“Muchos están muy atemorizados”, dice Rosanna Santos, quien sufrió acoso sexual en una cárcel de condado en Pennsylvania. “Sólo quieren salir bajo fianza y olvidar todo lo que ocurrió ahí dentro”.

“Decidí hablar por las mujeres que se quedaron”, agrega.

ICE dijo a The Intercept haber recibido 1.448 alegatos de abuso sexual entre 2012 y marzo del 2018. De esos, ICE dice que sólo 163 podían corroborarse, es decir el 12%. En más de la mitad de los casos, 793 de ellos, o el 59%, encontraron que la denuncia no podía corroborarse. Una cuarta parte del total de los casos los consideraron “sin fundamentos”, el 26%, o 345 casos. El resto siguen abiertos.

El Departamento de Seguridad Nacional requiere desde 2014 que ICE haga público “todos los datos agregados de abuso y agresión sexual”, y llevarlo a cabo “al menos anualmente”. ICE nunca lo ha hecho.

Centro de Detención

Estos datos podrían no retratar el total de los casos existentes. Son las quejas que llegaron a presentarse, pese al miedo a hacerlo y los obstáculos que implica, según Jesse Lerner-Kinglake, de la organización Detención Justa Internacional, que busca detener la violencia sexual en instalaciones de detención.

Denunciar en un centro de detención implica hacerlo ante quienes trabajan con el agresor. Y con el miedo a la deportación latente.

“En todas partes el abuso sexual es un crimen que no se reporta los suficiente, pero todavía más en centros de detención, y excepcionalmente en centros de detención de inmigrantes”, dijo Lerner-Kinglake.

“Los detenidos de inmigración deben además enfrentarse a las barreras del idioma y al miedo a una deportación por represalias”, agrega.

|Con información de Noticias Telemundo