Hombre es condenado a 50 años de cárcel por el asesinato de su hermano

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Gregorio Barrera, de 50 años, fue condenado a pasar los próximos 50 años de su vida en una cárcel de Texas por su responsabilidad en el asesinato de su hermano Andrés Barrera, de 46 años, ocurrido en septiembre de 2016. La trama del asesinato comenzó con un pleito doméstico.

El juez Jefferson Moore, de la Corte Criminal de Distrito 186 en el condado de Bexar en San Antonio, emitió su resolución en una historia que comenzó en una disputa entre hermanos debido a los pagos de una casa ubicada en el 8700 Sage Brush en el vecindario en el Northeast Side, según explicaron al juez y a el jurado las fiscales Kimberly González y Ana Ochoa Nelson, de la Oficina de la Fiscalía del condado de Bexar en su primera sesión de argumentos el martes 1 de mayo.

La mañana del lunes 12 de septiembre, la hermana de los dos hombres denunció al Departamento de Policía de San Antonio (SAPD, por sus siglas en inglés) que su hermano Andrés estaba desaparecido desde la noche del jueves 1 de septiembre y que nadie lo había visto desde entonces ya que ni siquiera se había presentado a trabajar. Los agentes del SAPD comenzaron a recabar pruebas e interrogar a varias personas sobre la desaparición del hombre.

Tras varios días de investigación y entrevistas a diversos testigos, según se desprende de la orden de arresto de Gregorio Barrera, los agentes de la División de Homicidios descubrieron que los dos hermanos habían estado peleando durante mucho tiempo, incluso a puñetazos y delante de otras personas de la familia, debido a la manutención y pagos de la casa en la que ambos vivían desde hacía años.

El mismo Gregorio le contó a los policías, cuando lo interrogaron pero aún no estaba acusado de nada, de los conflictos que tenía con su hermano Andrés y aceptó que las peleas eran constantes.

Sin embargo, el cuerpo del hombre seguía sin aparecer. De cualquier manera con la evidencia en la casa y la camioneta los agentes de manera precautoria detuvieron a Gregorio Barrera y le presentaron un cargo, menor, por traspaso a propiedad privada debido a que manejaba el carro de su hermano. Cuando ya lo tenían detenido en la sede de la corporación le presentaron los cargos por homicidio.

El domingo 25 de septiembre de 2016 una casualidad giró la investigación en contra de Gregorio Barrera. Ese día, un turista que removía la arena de la playa encontró lo que le pareció el cuerpo de un hombre enterrado bajo tres pies en las dunas del destino turístico South Padre Island.

Aquel turista dio aviso a las autoridades del condado de Nueces y, días más tarde, la Oficina del Forense del condado de Nueces determinó que el cuerpo encontrado en estado de semi descomposición pertenecía a Andrés Barrera. La causa oficial de la muerte se determinó que fue provocada por un golpe contundente en la cabeza con algún objeto pesado.

Sin embargo, eso no era concluyente todavía para determinar que Gregorio Barrera fuera el responsable del asesinato. SOlo que su teléfono celular lo delató. Los agentes de la División de Homicidios del SAPD pidieron, por medio de una orden de un juez, los registros de las llamadas y ubicaciones del teléfono celular de Gregorio Barrera y encontraron que hizo llamadas en la madrugada del lunes 5 de septiembre desde la ciudad de Corpus Christi vecina del lugar en el que se encontró el cuerpo de su hermano. Esa fue la pieza que cerró el rompecabezas de la investigación.

Hasta el cierre de esta historia Gregorio Barrera seguía detenido a la cárcel del condado de Bexar a la espera de ser llevado a la prisión del Departamento de Justicia Criminal de Texas (TDCJ, por sus siglas en inglés) en donde deberá pasar los próximos 50 años de vida, si es que llega a vivir tanto.

|Con información de Mundo Hispánico